Qué es un QR estático
Un QR estático guarda el contenido final dentro del propio código: el enlace, el texto, los datos del WiFi o la tarjeta de contacto. Cuando alguien lo escanea, el teléfono lee esos datos directamente, sin pasar por ningún servidor intermedio.
Su ventaja principal es que no depende de nadie: mientras la página de destino exista, el código funciona. No caduca, no tiene límite de escaneos y no requiere una cuenta.
Qué es un QR dinámico
Un QR dinámico guarda un enlace corto que pertenece a la empresa que lo generó. Al escanearlo, el teléfono visita primero ese enlace y la empresa lo redirige al destino que configuraste. Eso permite dos cosas: cambiar el destino sin reimprimir el código y contar cuántas veces se escaneó.
El riesgo de los QR dinámicos gratuitos
Como todo escaneo pasa por el servidor del proveedor, el código funciona solo mientras ese proveedor quiera y pueda redirigirlo. Muchos servicios ofrecen QR dinámicos gratis por un periodo de prueba y luego los desactivan si no pagas la suscripción. Si ya imprimiste mil volantes o grabaste el código en un producto, quedas atado a ese pago o a reimprimir todo.
También pierdes control sobre lo que ve tu cliente: algunos proveedores muestran una página intermedia con publicidad antes de redirigir.